domingo, 28 de abril de 2024

Libertad

En el fondo, lo sabía, pues ya había pasado por este trance,
conocía parte de su historia, pero el resto era un lance.
Aun así, me aventuro al mundo de lo desconocido,
quisiera ser fuerte, pero el dolor no ha sido vencido.

Sé que será difícil, pero aún así me arriesgo,
aunque dentro de mí algo sigue en un eterno litigio.
Escuchaba lo que quería, ignorando las señales,
anhelando que este amor sea eterno, sin frases banales.

¿A quién quiero engañar? Quizás solo a mí misma,
pues temo terminar en la autodestrucción, en esta encima.
Sacarlo de mi vida parece una tarea imposible,
pues ni siquiera puedo sacarlo de mi mente, es indestructible.

Quiero creer en su palabra, en su mirada sin engaños,
pero sé que quizás me he vendido a sus fallos.
Sabía que no debía entrar en este juego de dos,
que cambiar a alguien es un deseo vano, soy yo quien debe ser yo.

Pongo los dos pies en la tierra, él sus dos alas para volar, en esta danza de dos almas,
cada uno a su ritmo, respetando sus propias calmas.
Lo sé, aunque duela, aunque sea difícil aceptar,
en este juego del amor, cada uno debe caminar.

Acero

 Es un acto de amor propio dejar partir a quien no quiere estar atado,
pero ¿por qué me cuesta tanto dejarlo ir, aun cuando sé que debería ser liberado?


A pesar de su apego evitativo y mi apego ansioso, su rostro disipa la niebla de incertidumbre,
y aunque quisiera más de su parte, agradezco la mínima reciprocidad, ¡qué gran logro!


Somos almas diferentes, rotas en el pasado, con heridas aún sin sanar,
pero por mi parte, me siento entera, feliz, completa al su lado al caminar.


¿Seré el amor de su vida, o él el mío? Solo el tiempo lo dirá,
mientras tanto, disfrutemos cada momento, abrazando los recuerdos al final del día.


Me cuelgo en sus brazos, inhalando su aroma que me seduce con pasión,
oh, Dios mío, si es para mí, dame la paciencia y la sabiduría en el corazón.


Y si no lo es, concédeme la fuerza para soltar y agradecer por lo vivido,

pues en este vaivén de emociones, en la balanza del amor, que siempre esté el equilibrio sostenido.

Curita del corazón

En la búsqueda de mi destino en la Tierra, me encontré cuestionada,
si mi misión era sanar antes de que el amor llegara a mi orilla,
aprendí a ser apasionada, entregada, sin medida alguna,
pero descubrí que la reciprocidad no siempre es una fortuna.

Emocionalmente he sido reprimida, es verdad,
moralmente agotada, saboteada en mi andar,
espiritualmente he sentido la muerte rondar,
físicamente con dolor, pero siempre sabiendo disimular.

En mi día a día, ante el mundo, digo que estoy bien,
pero en lo más profundo, oculta mi alma sin querer,
para que no la lastimen, para no sufrir más,
pues cuando dejo ver mis emociones, suelen escapar.

Me juzgan de intensa, con heridas del ayer,
¿acaso tan mala puedo ser?

Soltar

 

Todo aquello que es tan efímero,

y que se vive con euforia,

ya solo nos basta abrazar los recuerdos;

uno mismo se construye, 

pero también se destruye; 

nos basta con reconstruirnos 

y agradecer por aquella versión efectiva creada,

porque aquella persona amada,

hoy en día es liberada,

y se celebra con alegría

y se deja ir la agonía.



Alma solitaria

Lucimos las perlas más falsas,
esculpiéndonos con desánimo y ansias;
consumiendo el insípido ramaje,
y tan solo queriendo finalizar el viaje.

Poseídos por una personalidad narcisista,
en una realidad un tanto egoísta;
nadie conoce el pasado,
la razón por la cual luces un tanto acabado.

Un rutina,
otro día a laborar de forma matutina;
pagos,
tragos,
ansiedad,
y soledad....

La presión familiar
por no encontrar a quien amar,
pero como amar si no te sanas a ti mismo?

Cada despertar es como si te sacudiese un sismo;
amigos y otras falsedades;
mujeres y andar rodando entre las calles,
libertad entre valles,
sin compromiso,
con un interior occiso.