Al tirar de la soga se llega hacia disnea y filántropo.
Un asesino y un inculpado bruto pero noble,
doloroso pero minucioso; amable e ingenuo,
heridas ensangrentadas; algodón gentil,
cicatrices protuberantes; sonrisas amplias,
pesadilla cruel; sueño inalcanzable,
se deja caer el banco para quedar en blanco; se escala para llegar al éxito,
desgracia por ausencia de ayuda; ofrece siempre una mano,
falta de aire; derramando solidaridad,
nudo en la garganta y sobre el cuello; se crea un puente para atravesar adversidades;
interrupción del ciclo; alarga la vida.
Un objeto con dos caminos,
lagrimas o risas,
derecha o izquierda,
rápido o lento,
el fin o dejárselo al tiempo.
La decisión se toma,
la acción se realiza,
la mente se nubla,
y la piel se eriza.
Un, "¡basta ya!",
un "¡lo voy a lograr!",
dos fases que no se puedan juntar,
la noche y el día,
ansiedad y alegría,
odio y amor,
celo y pasión;
esto es un llamado,
un grito de ayuda para todos aquellos en depresión.