Soñar sin dormir,y vivir sin plañir;en busca de mis metas,con esfuerzos, un poco tranquila pero nunca sin estarme quieta.
Me siento como una persona con discapacidad visual,y no es que sea malo, sino un poco difícil como tal,con una visión de 20/600 subiendo las escaleras en busca del peldaño,evitándome hacer algún daño con mi bastón, y audición,sobre todo estimulando mi percepción,quiero llegar,ansío cruzando mis dedos hasta poder culminar.
Se vive con rutinas, volviéndose sopíferas y paulatinas,pero las personas que ya cruzaron el nivel en su videojuego virtual,te aterrorizan describiéndolo de forma lingual,aquel verdadero mundo,llamándolo "la vida adulta", llena de agobios y responsabilidades que te convierte en moribundo.
No le temo, quizá porque no la he vivido o porque simplemente no quiero que sea así;de pequeños tejemos nuestro futuro perfecto con casa, coche, trabajo y pareja ideal, siendo ahora cosas que descocí.Con el paso del tiempo, se van uniendo las piezas,lo plano, simplemente lo veo en vano.porque al final, yo ceso, y tú también cesas;y si me aferro a una hipótesis que quizá no se cumpliría,me volvería en un ser lleno de ira.
Es ahora, o nunca el atreverse,el tiempo sigue, no se detiene,es momento de moverse,de todas las caídas, mi fortaleza es la que me mantiene.
Me podrá tomar un lustro, una década pero no un sigloalzo mi voz, mis objetivos y grito como un vestiglo;se lo que quiero y se que se podré,yo se bien en la gran y exitosa mujer que me convertiré.